viernes, 23 de mayo de 2008
sábado, 10 de mayo de 2008
Decisiones
Aprieto fuerte el lapicero en el papel. Sudo, mis manos tiemblan y me siento desfallecer. El reloj marcan las 2 de la tarde y apenas siento la brisa otoñal en mis pies. Tomo el papel firmado y se lo entrego al guardia. La última vez que veré mi celda. Suspiro me y acerco a lo que será mi último recuerdo: una cámara de gas. Puedo no haber firmado y escaparme, pero la incertidumbre me llama: voy a morir. Prometo escribir de lo que pase después cuando esté allá.
jueves, 1 de mayo de 2008
Romperle la cara a alguien parece tan fácil
Lo vi, tan de cerca, apenas a unos pasos. Lo tenía al frente, con los ojos evadiéndome, con la sonrisa disimulando el miedo. Él sabía que quería golpearlo, parecía olerlo. Lo tomé del cuello de la camisa, levanté el brazo derecho que ya formaba un puño y arremetí contra su rostro estúpido. Dos, tres, lo hice con furia, mientras él recibía con resignación. Toma mierda!!! Su rostro me daba gracia, verlo pedir perdón. Lo solté dándole los últimos golpes, patadas, toma mierda! La universidad reventaba en curiosos...
A la mañana siguiente me suspendieron todo un ciclo, además que tenía que pagarle las medicinas al cojudo ése, que me denuncio por agresión.
miércoles, 30 de abril de 2008
Resplandor de una diamante demente (parte 2)
Y apenas y te conocía. Jugabas con la tierra y te la embarrabas en el rostro, mientras yo te miraba creando en mi mente imágenes que pronto serían tuyas. Cogías la tierra y lentamente la ponías en tu boca. Reía intensamente y corría detrás del árbol, mientras sacaba el puñal de mi padre y escribía una canción: "recuerdas cuando eras pequeño, brillabas como el sol". Me contagiaba de tu locura. Corríamos detrás del balón; recuerdo que caíste, me miraste... y tendría esa mirada incrustada en el corazón hasta el día de tu muerte.
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