No puedo pedirte
una calle soleada
pero puedes darme
un rincón cómodo
No quiero pedirte
un bello sueño
basta con darme
una noche sórdida
No quiero soñar
con un prado de flores
me contento con tus dedos
rozándome las pupilas
No puedo contar
con tu voz en las noches
o tu piel en mi almohada
pero puedo pedirte
que susurres un motivo
saltes al vacío
No puedo pedirte
que digas mi nombre
Puedo rogar
que me mires de frente
sin el parpadear automático
No puedo pedirte todo
puedes darme
una mañana tenue
donde este tu imagen
imborrable
sábado, 30 de julio de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
27/07/2011 - 12:30 am.
Somos sensibles a lo que nos acontece. Sea un pequeño suceso, un detalle mal visto o una astucia olvidada, estamos predispuestos a aceptarlos como importantes, parte de una maquinaria que nos hace seguir andando. Los asimilamos como formulas necesarias para forjar el destino, obtener una respuesta a los acertijos y darle luz a los caminos más oscuros. Les damos las formas y significados que mejor nos convengan, escribir la esperanza que estamos tan necesitados desde siempre.
Tres frases pueden ser el inicio de un camino majestuoso. Tres números la fatalidad innecesaria. Solo debemos estar dispuestos a aceptar lo que el destino nos disponga en las trivialidades cotidianas.
Tres frases pueden ser el inicio de un camino majestuoso. Tres números la fatalidad innecesaria. Solo debemos estar dispuestos a aceptar lo que el destino nos disponga en las trivialidades cotidianas.
lunes, 18 de julio de 2011
domingo, 17 de julio de 2011
Poemetría: Espero
Espero que con el tiempo
no tenga más que contar los días
No quiera apresurar el tiempo
buscando un acelerador invisible
Espero que las próximas mañanas
pueda amanecer a tu lado
no importa si en una borrachera nefasta
o en una cama dulce
Espero que las noches mantengan el sabor amargo
de tu voz
el calor furiosos de tus ojos
la sensible inspiración
de tu indiferencia
Espero
poder hablarte al oído
entrelezar nuestras manos
oler tu enmarañada
tocarte la cintura
en acción constante
Espero
pacientemente
de que llegues a mí
Sabes que yo
estaré con los abrazos abiertos.
no tenga más que contar los días
No quiera apresurar el tiempo
buscando un acelerador invisible
Espero que las próximas mañanas
pueda amanecer a tu lado
no importa si en una borrachera nefasta
o en una cama dulce
Espero que las noches mantengan el sabor amargo
de tu voz
el calor furiosos de tus ojos
la sensible inspiración
de tu indiferencia
Espero
poder hablarte al oído
entrelezar nuestras manos
oler tu enmarañada
tocarte la cintura
en acción constante
Espero
pacientemente
de que llegues a mí
Sabes que yo
estaré con los abrazos abiertos.
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