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domingo, 7 de junio de 2009

Otros colores roba tiempo en Amil

Lo curioso en Amil es que hay varias colores roba tiempo en la ciudad. No sólo están aquellos en los que uno puede embarcarse e ir al lugar donde desee, sino que hay algunos colores que permanecen en lo alto de las calles y son especialistas en robar tiempo.
Se algo extraño, pues estos colores se agrupan en tres, y estos tres colores (puestos en orden vertical, un color sobre otro) no funcionan al mismo tiempo, sino que cada uno tiene un momento determinado para mostrarse. Un color en particular es el que roba el tiempo, indiscriminadamente y con sorna, sacando la lengua o haciendo figuras prohibidas con las manos. Los colores roba tiempo predominan en Amil, por eso los humanos en esta ciudad robamos el tiempo con un poco de sangre en la cara.

sábado, 6 de junio de 2009

La lluvia de Amil

Hoy llovió como nunca en Amil. Me parece que ya hace más de un año que no caía tanta agua de ese cielo gris; desde aquella vez ya venía soñando nuevamente con la lluvia, pero nunca volvió. Ahora me siento agradecido y revitalizado: la lluvia me persiguió por todos lados, y no piensen que fue aquel símbolo terrible de la mala suerte; es una forma elegante de decir que llovió casi toda la mañana, en todo Amil.
Pero algo literalmente cierto hay en aquella frase. Llovió por todos lados, hasta en el carro; las lágrimas me caían aun estando bajo un techo de metal, de todas maneras mis lentes eran varias veces limpiados, mi chompa aguantaba aquellas gotitas temblequeantes y yo tratando de comprender cómo me llega aquella lluvia estando tan apretado al fondo del vehículo.
En fin, la ciudad roba tiempo me dio un respiro. Ahora sólo trato de imaginar cómo hacer para que no entre la lluvia en mi habitación.

jueves, 4 de junio de 2009

Amil, la ciudad que te roba el tiempo

Si queremos hablar de robar tiempo de manera más acorde a las necesidades de los pobres urbanos amileños son los colores roba tiempo. Esos que aparecen fugaces y que debemos abordarlos si es que no queremos llegar tarde a nuestro destino (llegar tarde, suena absurdo en esta ciudad donde de por sí siempre es tarde).
Lo curioso es que puedes escoger los colores roba tiempo que más te agraden. Eso sí, algunas veces la desesperación hace escoger colores por cada zona de nuestra querida Amil. En esos colores no hay casos que valgan.