Reencontrarse con uno mismo cada vez de hace más difícil. Eso piensa Ramón mientra se mira nuevamente en el espejo, mientras trata de descifrar esa soledad que lo acompaña (dicotomía extraña) y que lo reconforta.
La soledad siempre ha sido un extraño ente que se presenta en momentos menos oportunos (rompiendo esperanzas, nublando encuentros, desapareciendo futuros rostros); cosa curiosa que Ramón siempre acepte esta confortable soledad en su vida.
¿Será que la soledad es un característica de su personalidad?
Luego de un buen tiempo (un año y tanto) parece que la soledad vuelve a aparecer como ser interesante y reconfortante. Ramón se sienta y la soledad le pasa la colilla de cigarros, pero no le acepta el whiskey, nunca le gustó.