miércoles, 26 de agosto de 2009
Ramón y sus debacles
Y es que todos los días busca esconderse de lo que siente. Se apretuja contra la silla y se deja llevar por los sentimientos satíricos e idealistas; vuelve a agarrarse de cualquier cosa cerca (incluso de alguna compañera cercana) y espera, valiente, que todo le caiga encima... paf, auch... se acabó.
Más difícil es cuando ella te mira y tu vuelvas al ridículo. Mañana pasará, digo; pero Ramón sabe que no, que mañana será aún más jodido... y que al final de la noche todo caerá y caerá. Como siempre.
martes, 4 de agosto de 2009
Cortázar dixit.
martes, 28 de julio de 2009
Señor Billy The Kid , ¿o Capitán Dexter?
Pero ahí apareces tú, con tu bata larga, tu estetoscopio con que el cual tratas de auscultar mis lentes tristes y me das un sonrisota: Me sorprendería si hicieras caso a esos comentarios, me dijo entre molesto y divertido. Yo deje llevarme por el juego mientras miraba sus patillas y me daba cuenta que eran tan parecidas. Vivimos en los años setentas mi querido doctor. Él sólo se ilimitaba a darme la espalda y sacar algo del bolsillo, ponérselo en el rostro y decir: ¡No! Billy The Kid para usted.
Y me dio un un papel garabateado sobre un poema:
Lo mejor que me
Sucedió fue
Haberte conocido
How can I see you,
No, how, no, because
My love.
Un día
Conocí el poder
Ligero de la palabra:
Yo tartamudeaba
Con los ojos: tales
Ojos que en el mar
Que
En el mar pierden
Un reflejo, el asfalto?
Para ella, me gritó, que pretende alejarte de las garras de la hermosura de la niñez y peor aún, de la escritura.
Tú no eres Billy The Kid, Luis Hernández, tú eres el Capitán Dexter. Ahora danzas, emulas estar sobre un caballo, y estás feliz.
miércoles, 15 de julio de 2009
Ramón y sus conocidos
lunes, 29 de junio de 2009
Teatrillo barato
martes, 23 de junio de 2009
Comodín
viernes, 12 de junio de 2009
Soñando que olvido
martes, 26 de mayo de 2009
Encarecido de dirección
martes, 19 de mayo de 2009
Ramón y sus reencuentros (consigo mismo)
miércoles, 6 de mayo de 2009
Encuentro
domingo, 3 de mayo de 2009
Maullidos en la noche
viernes, 1 de mayo de 2009
Ramón y su nueva máscara
"Comprarse nuevos lentes es todo un lío, es como cambiar de rostro. Las formas de la montura, el color, el tamaño; cambia completamente todo el rostro. Te da otro semblante".
Aquella sentencia le pareció más que razonable, totalmente cierta. Cada lentes que se ponía le cambia el rostro, pero aún más, le cambiaba el ánimo. Algo raro le pasaba cuando descubría una montura extraña entre su puente nasal, delante de sus ojos. Si eran muy pequeños y delgados se mantenía serio; si eran demasiado grandes y gruesos se ponía melancólico y pensativo. Debía encontrar la medida exacta.
Había pocas posibilidades en el mostrador. Hasta que encontró el perfecto: No demasiado pequeño, no tan grueso, no tan grande, perfecto.
Se lo puso, su rostro se mantuvo serio, despreocupado. De a pocos su mirada se iluminó y una extraña melancolía lo invadió. Por fin se reconoció.
lunes, 27 de abril de 2009
Otro encuentro inusual
Iba a sonar The Great Gig In The Sky, una suave melodía del piano acústico daba de intro. Era una nota triste, acaso deprimente, dolorosa. Entra la guitarra un sonido más desgarrador, un sonido que podía llegar a arrancar los imágenes más alegres, y en eso... apareció ella.
Gritó como nunca, un lamento indescriptible, una situación jamás registrada, jamás imaginada y ella, en medio del escenario gritando y haciendo vibrar a la multitud. Nunca pensé escuchar tremenda voz en tal pequeña criatura.
La emoción del momento y lo excitante de la canción hizo que sólo primara lo auditivo. Al acabar la canción pude verla: pequeña, de rostro angelical, perfecto, cabello negro, lacio y largo (la trinidad que no puedo resistir) y bajando del escenario y nunca más volverla a ver.
La teoría del teatro también se daba en los conciertos. Los amores de unos segundos desaparecen hasta que vaya a otro evento...
sábado, 25 de abril de 2009
Ramón y los conciertos
miércoles, 22 de abril de 2009
Ramón y sus cosas
lunes, 20 de abril de 2009
Hablando de teatro...
domingo, 19 de abril de 2009
Una noche de teatro
viernes, 17 de abril de 2009
Algunas notas de Sábato
martes, 14 de abril de 2009
Un árbol llamado como tú
Empaqué la carta y la dejé en buzón.
Sin pensarlo o tal vez recordando la misiva, busqué aquel árbol de pequeñas hojas, con las que uno, inexorablemente, tenía que jugar, arrancándolas así de fácil, característica lúdica de este árbol. Me senté a su lado y conversamos de todo, mientras quitaba algunas de hojitas así de fácil. Te recordé; recordé lo mucho que deseas ser este objeto. Por poco recito tu nombre en algún agurejo que emulaba una de tus orejas, pero quiero aguardar el momento de tenerte a mi lado y jugar con tus cabellos, como las hojitas lúdicas, así de fácil.
El árbol quedó grabado en mis recuerdos, espero que pronto sea tu rostro quien acompañe este bella imagen.
lunes, 13 de abril de 2009
Misivas
A las pocas líneas el pesimismo innato aflora. Ramón desdibuja en su mente ese rostro, lo quita del rompecabezas de su vida y se convierte de nuevo en un recuerdo. Aquella persona detrás de las cartas lo conmueve, lo irradia de nuevos futuros, de nuevas vivencias, pero sin pensarlo o quererlo, se va convierto en nuevo material de desdichas, aspecto que no quiere atribuirle a la nueva persona que envuelve sus vivencias.
Guarda la carta con presteza e inicia la respuesta. "Querida Carmen..."