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domingo, 7 de diciembre de 2008

07 de diciembre (10:10 pm.)

Parece que la vida suele irse por varios días por el escusado, y siempre el protagonista principal de esta vida suele preguntarse mientras su vida se va escurriendo por el water: "¿La corriente se irá por la derecha o por la izquierda? Me parece que eso depende del hemisferio donde me encuentre."
Y simplemente es sólo mi caso, que mientras la vida y mi trajín me va consumiendo con letras, escritos, libros que dejo de leer, tareas que dejo de no hacer, música nueva que siempre llega a mis oídos, canciones que siempre van a sonar mal en mi guitarra, la vida va cayendo por el escusado y yo sigo mirando, cae va rodando y rodando.
Y los días siguen pasando y yo como si nada ocurriera. Un año y medio de relación, 22 años recién cumplido, cursos aprobados en la universidad y siento que esta vida todavía no está completa que me falta algo. Todas las inmundicias de mi cuarto se reúnen todas la noches a conversar en un rincón y nunca estoy invitado. ¿Será que mi vida ya es demasiada compleja?
Me relajo y me doy cuenta que casi medio mes que no escribo. Cuando esto es lo que amo. ¿Qué hago revolcándome bajo los libros? Escribiendo números, sumas y restas. Bueno, ahora, más tranquilo, puedo escribir una líneas y escuchar algo de The Beatles sin llegar a la molestia.

domingo, 5 de octubre de 2008

05 de octubre (3:05 pm.)

En días como hoy comprendo cómo es que el tiempo se nos esfuma de las manos, se aleja sin decir adiós. Sólo faltan tres meses para que se acabe el año y parece que fue ayer cuando entré a la universidad por tercera vez, cuando me matriculé, cuando me enfadé, cuando lloré, cuando me entregué.

Haciendo esta tarea de mierda es como se nos escapa el tiempo, en un teclear al escribir...

sábado, 4 de octubre de 2008

4 de octubre (9:42 pm.)

Siempre por estas temporadas las calles se tiñen de morado. No de rojo, ni de gris, ni de amarillo; de morado, de púrpura. El olor que toma Lima es de incienso, de iglesia a punto de caerse. También de dulce, de salado, de ají, y de sudor, tanto sudor...
Por estas épocas sale una imagen que viene rodando en los corazones de los fieles, en la calles del centro, en el rabillo de la Villarreal. Salgo con Roberto y Freddy y sentimos la mezcolanza de sudor, color, ají, menta, semen. La procesión, dice Freddy con la cara somnolienta. La calle está cerrada y sigo un mierda entre dientes. Roberto, con su sentido del humor todavía muy pueril, comienza con sus comentarios desorbitantes pero divertidos. ¡Mi carro si va a pasar!, le respondo exasperado. Hoy decidí volver a escribir... Este es un suceso que merecía ser escrito, materializado.
Y es que ver este tipo de acontecimiento me llenan el espíritu: Ver las calles llenas de esta Lima patética, descolorida; pero esperanzadora y colmada de miles de sabores, y colores que pretenden aparecer en el horizonte. Me dice que existen los milagros.

sábado, 20 de septiembre de 2008

20 de setiembre (10:39 pm.)

Hoy recordé que esta semana ha sido muy productiva para mí. No lo digo por las sesiones maratónicas en la universidad o las tareas inacabables que me dejan en ella; sino que en esta última semana terminó esta temporada infértil, improductiva, infausta. Luego de casi meses de para pude escribir un cuento que llenara de expectativas mi cabeza desordenada. Uno apenas lo he comenzado a escribir y el otro sigue aquí (ahora me estoy golpeando la sien derecha con el dedo pulgar) en mi cabeza, esperando ser materializada.

Y se lo conté todo, o más bien le explicaba a Leticia lo que serían mis cuentos y el proyecto de un libro de cuentos que tengo. Si bien no tengo, todavía, la suficiente experiencia, calidad, en escribir narraciones, pienso yo que voy por buen camino; esperando por supuesto que este maldito diario me esté cultivando en el arte de escribir.

Y hoy mi vida se desarrollo así. Esperando, o tratando, de que la novela de 530 y tantas páginas de un chileno bien muerto, acabe de una vez.

jueves, 28 de agosto de 2008

28 de Agosto

He comenzado a leer Los detectives salvajes de Bolaño, chileno, premio Rómulo Gallegos 1999, muerto. Dejé Corazón de E. de Amicis ante la, si se puede decir, decepción de las letras de aquellas épocas. Apenas y puedo leer narraciones del 50 para abajo sin dejar de mirar la ventana que me muestra relatos más interesantes. Me he dado cuenta que soy un hombre vanguardista, que no digiero los relatos en habla vetusta; apenas y leí a Valdelomar (que felizmente este hombre escribió con gran visión, para las futuras generaciones), así que mis grandes maestros no bajan de este año: Ribeyro, Borges y Cortázar, sin cerrar esta lista, pues me falta harto pan por rebanar.

Y hay algunos hijos de puta que ponen en este saco a Bolaño. ¿Cómo se les ocurre? Me leí hace algunos meses un libro de cuentos y el estómago casi se me abre. Compararlo con estos grandes del cuento... Así a quién no se le quitan las ganas de escribir. La novela está interesante y la comencé a leer llegando a la universidad.

Es un tremendo libro que hace más pesada la mochila. Pero las clases ya comienzan y descansará tranquilo. No hay novedad. Sigue lloviendo en Lima y espero que no se acabé como un buen sueño y nos dure por siempre. Para finalizar, hoy no vi a Leticia, tendré que incrustar mucho más la daga en el pecho, mientras el cumpleaños de mi padre, y un par de lecturas para la clase de Seminario me hacen olvidar...
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De regreso a casa... realvisceralismo y Shine On You Crazy Diamond completa la faena...