sábado, 20 de noviembre de 2010

20 de noviembre

De vuelta a la acción. Retomo el diario virtual -suena Dance Tonight de McCartney... ahora Un misil en mi placard de Soda-, con la intención de seguir alimentando mis ganas por la escritura; de ejercitarme en la práctica de escribir diariamente. El motor se encendió al leer las entradas de los meses anteriores, donde pude ver letras, palabras, frases, párrafos y escritos que me fortalecen en mi enmienda -que en las últimas semana se había venido abajo, llegando casi al azufre, incrustado en el fondo de suelo bajo mis pies-. He comprendido que la motivación por escribir se alejada demasiado a lo que nosotrxs lxs que escribimos llamamos 'insipiración'. Llegué a relacionar mucho la inspiración como motor exclusivo de la escritura. En estos instantes una inspiración individual, propia, subjetiva ha obligado a que mis dedos sigan buscando las letras precisas en el teclado.

Sin embargo la insipiración nunca está ante nuestros ojos para crear líneas que sea perfecta. A pesar de no contar con la inspiración que se adecue a nuestras intenciones, debemos seguir escribiendo. Una inspiración, es un motivo a corto plazo, a cierto tiempo, impulsado por un secuencia mortal, por un rostro afable, por un caminar inquieto... lo que nos puede obligar a escribir un cuento, un poema, o una entrada en el diario.

La motivación es lo contrario; es un fin, es el deber último de cada uno/a. Lo que debemos perseguir como un sueño, el estado perfecto de nuestra existencia. Al ser un necesidad profunda de nuestro ser, está ligado a nuestro estado de ánimo, a las pesadumbres que sobrepesan en nuestro pecho, que no nos dejan andar, pensar... mucho menos escribir. La falta de motivación es el principal enemigo del escritor; mucho más fuerte que la falta de inspiración (que la podemos combatir con un poco de sensibilidad ante lo que nos rodea, con lo que sentimos, con lo que vemos). He escrito por inspiración estas semanas más que por motivación, lo que demuestra la poca producción en mi diario. Hoy, he decidido cambiar eso...

... hasta que una nueva declave interfiera en mi vida.